El español aún busca su espacio
PUBLICADO: 28/08/09
Por María Luisa García Moreno
Ilustración: Raikof
En el último Congreso de la Lengua Española realizado en Cartagena de Indias, Colombia, se realizó un panel —moderado por el presidente de la Academia Argentina de Letras, Pedro Luis Barcia— dedicado a la inserción del español en el ciberespacio.
El vasto predominio del inglés en la red de redes y, en comparación, la escasa existencia de sitios y páginas en español hace que algunos consideren que internet es para la lengua de Borges y Cervantes una asignatura todavía pendiente. Según Barcia, el mundo hispanohablante ha avanzado con firmeza en el campo electrónico; pero —como consecuencia indudable del subdesarrollo— Hispanoamérica está muy distante de los parámetros y cifras que exhibe España.
Se considera que las bibliotecas digitales son, precisamente, los espacios que permiten a una lengua adueñarse de un lugar en internet. Desde la primera biblioteca digital en español (1971), mucho se ha avanzado. Un ejemplo es la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes (www.cervantesvirtual.com), de la Universidad de Alicante, España, donde la Academia Argentina de Letras —refería el presidente de esa institución— tiene un portal con literatura gauchesca y clásicos de las letras argentinas; sin embargo, son escasas las visitas de los docentes y escolares argentinos al sitio. Según reveló Barcia, la dificultad grande en nuestro país es que seis de cada diez docentes argentinos no han producido ningún texto en una computadora: el 72,4% jamás usó el correo electrónico; el 19,5% lo hace cada 15 días, y solo el 4% lo usa a diario, en tanto que nueve de cada diez docentes nunca participaron de un foro electrónico.
La situación de los argentinos no constituye ni una sorpresa ni una excepción. En nuestros países tercermundistas un escaso porcentaje de la población posee una computadora o tiene acceso a ella, menos aún, pueden hacer uso de internet o disfrutar de las ventajas de la rápida comunicación que proporciona el correo electrónico: son cosas de nuestros pueblos siempre saqueados, desde los lejanos tiempos de la conquista española hasta el presente, en que muchos viven aún sometidos al neocolonialismo.
En Cuba no estamos ajenos a esos males, al menos en lo que al sector privado se refiere; porque en la mayor parte de los sectores de la producción y los servicios ya estas tecnologías de punta están al alcance de los trabajadores, y en nuestras escuelas y universidades, los estudiantes, desde tempranas edades, acceden a esta importante arista del desarrollo científico-técnico. Además a través de los Joven Clubs muchos jóvenes, y también personas de todas las edades incluida la tercera, disfrutan del acercamiento a las nuevas tecnologías y al inmenso saber que estas ponen en sus manos.
Por su parte, la Biblioteca Nacional José Martí ha alcanzado un importante nivel de digitalización y su portal ofrece a cubanos y extranjeros toda una serie de servicios. También las bibliotecas provinciales —como la Rubén Martínez Villena, de la capital— están incluidas en la red nacional de bibliotecas. En especial, la primera, divulga en su página web las efemérides culturales y martianas; una biblioteca de clásicos cubanos; publicaciones recientes, que pueden ser descargadas en pdf; revistas como Librínsula, que brinda boletines por correo y que tiene importantes enlaces con otros sitios. Brinda también servicio de referencia o consulta por correo. Y no te imagines que es todo, solo una síntesis para que te embulles a entrar en el sitio: http://www.bnjm.cu
Así, los cubanos, en medio de nuestra pobreza de país tercermundista y bloqueado, contribuimos a la difusión del español en el ciberespacio, con este y otros muchos y variados sitios, que dan a conocer al mundo nuestras realidades. |