
Un Mella diferente
PUBLICADO: 20/05/09
Por Adry Rodríguez Collazo
La historiografía tradicional ha construido a través del tiempo
héroes perfectos, exentos de pasiones humanas y de todas
aquellas nimiedades que, junto a las grandezas, forman al
hombre. En los libros de texto escolares, generalmente
encontramos una imagen estandarizada del mártir, aquel hombre
sin miedo, intachable, que lo sacrificó todo por la causa, y
nada más.
Sin embargo, se hace necesaria la desmitificación del héroe para
que las nuevas generaciones que generalmente no vivieron los
procesos en que estuvo inserto, se acerquen a él desde una
perspectiva más cotidiana, que los ayude a identificarse con
esos hombres y mujeres comunes que se volvieron grandes y hoy se
recuerdan en tarjas y libros.
Es precisamente en el afán por reescribir la historia de uno de
estos hombres excepcionales, donde se inserta el libro
Buscándote Julio, de la periodista Alina Perera Robbio,
exponente del periodismo de investigación, en el que su autora,
a partir de un viaje casi arqueológico a México, intenta
reconstruir cómo fueron los últimos meses de existencia de Julio
Antonio Mella, y acaba contándonos su vida entera desde una
perspectiva y una óptica diferentes.
Para ello, conjuga una pluralidad
de puntos de vista en la narración: el suyo, que entremezcla
valoraciones de Mella con elementos de su propia vida cotidiana;
el de su compañero de viaje, también cubano, que con su
conversación intercambia y hace partícipe al lector de datos
desconocidos de la vida del héroe; el de la prensa de la época;
así como el de diferentes entrevistados que, o bien conocieron a
Mella, o han investigado sobre su vida y obra.
La historia no sigue un tiempo lineal, pues la reconstrucción
comienza a partir de la muerte del joven comunista, se regodea
en detalles que sucedieron al asesinato, las notas de prensa, el
hospital adonde fue llevado, las declaraciones del médico que lo
atendió, etc., para después comenzar una especie de viaje a la
semilla, hasta los orígenes oscuros de Mella que nos es revelado
como hijo ilegítimo y mestizo, fruto de relaciones
extramatrimoniales.
A partir de ahí, la autora entremezcla la historia archiconocida
de su vida, su faceta de líder estudiantil y dirigente comunista
a escala continental con otra inédita, el Mella hombre, el
estudiante más elegantemente vestido de la Universidad, gracias
a que su padre era el mejor sastre de La Habana; el Mella
atractivo, dotado de una belleza tanto exterior como interior;
el deportista y el amante.
La autora hace una reconstrucción minuciosa de las mujeres que
amaron al héroe, nos cuenta de una esposa camagüeyana que estuvo
a su lado en las luchas universitarias y le dio una hija, de
otras relaciones anteriores, hasta finalmente llegar a Tina
Modotti, su última compañera en el viaje de la vida.
Toda esta atípica biografía está salpicada de referentes
culturales que nos sitúan en el México de la década del 20 del
pasado siglo, donde vivió y caminó Julio Antonio Mella, y que
contribuyen a recrear el ambiente de los últimos meses de
existencia de este héroe, que también fue hombre. |