La piel tiene memoria
PUBLICADO: 09/08/10
Por Lucía Sanz Araujo
Una cifra llama a la reflexión y a tomar, de inmediato, las medidas pertinentes para atajar el mal antes de que sea tarde: cada año se diagnostican 150.000 nuevos casos de melanomas en el mundo.
Los especialistas alertan que aunque los melanomas solo representan el cinco por ciento de los tumores malignos, la importancia de esta clase de cáncer radica en su alta mortalidad, de ahí que su diagnóstico precoz resulte vital.
Por cierto, no está de más puntualizar algunos elementos sobre todo ahora que el astro rey hace de las suyas en el hemisferio norte: estamos expuestos al peligro solar, y por tanto al cáncer de piel no sólo en el verano, sino a lo largo del año, por supuesto, en nuestras manos está prevenir el mal.
Aunque el sol es perjudicial para todas las personas, las de pelo rubio o pelirrojo, de ojos y piel clara, con dificultad para broncearse son las que presentan una mayor facilidad a padecer esta enfermedad.
Si se quiere no padecer de cáncer de piel lo recomendable es evitar la exposición al sol desde las once de la mañana hasta las cuatro de la tarde. Aunque varía el horario entre unos expertos y otros, el sentido común señala que cuando los rayos solares pican con mayor intensidad debemos permanecer en lugares bajo techo.
Asimismo, debemos recurrir, si estamos al aire libre a sombreros de ala ancha, sombrillas, gorras, de esa manera protegemos también el cuello y las orejas, al empleo de gafas que absorban el 100% de las radiaciones ultravioleta, con lo cual se evitan las temidas cataratas y otros daños oculares - a veces irreversibles-, y beber abundante líquido, en especial agua y zumos de frutas.
Se aplicará, asimismo un fotoprotector con filtros de protección UVA y UVB adecuado al fototipo, en la cantidad adecuada, antes de salir de casa, sobre la piel bien seca y 30 minutos antes de exponerse al sol, y después de cada baño o cada 2 horas.
Por supuesto, reiteramos que la protección también debe mantenerse en los días nublados o bajo una sombrilla.
Según los especialistas, la piel tiene memoria y pequeñas quemaduras producidas a los tres años de edad pueden presentar complicaciones entre los 20 y 30 e, incluso, derivar en carcinomas o melanomas. Insisten en que durante las dos primeras décadas de vida el tiempo de exposición al aire libre es mayor, por lo cual resulta esencial actuar de manera preventiva
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