Adorno de la montaña
PUBLICADO: 12/12/10
Por: Lucía Sanz Araujo
Elegante, de tallo derecho frecuentemente teñido de rojo, su nombre significa adorno de la montaña, pues proviene de oros (montaña) y ganos (adorno).
Nos referimos al orégano (Origanum vulgare) planta aromática de la familia de las Labiadas, de tallo velloso, hojas pequeñas y flores purpúreas en espigas y fruto seco globoso.
Conviene aclarar que existen más de 40 plantas, en cuatro familias botánicas, nombradas así, pero desde el punto de vista medicinal ello no comporta ningún problema, pues todas contienen –en mayor o menor medida- un aceite similar que posee efectos semejantes.
Los médicos tradicionales en China usaban el orégano para tratar las fiebres, vómitos, diarreas, ictericia y otros problemas de la piel.
Debido a la existencia de un aceite volátil, rico en dos sustancias químicas, el carvacrol y el timol. Hoy, se emplea esta planta para aliviar la tos y como expectorante. Ejemplo de ello una bebida dulce, muy digestiva y béquica que se puede preparar en casa. Basta con dejar macerar por espacio de 10 días, 50 gramos de sumidades de orégano en un litro de vino. Haga la prueba y se convencerá.
De igual modo, tiene efectos antiespasmódicos y ayuda a expulsar los parásitos intestinales.
Las virtudes terapéuticas de esta planta resultan indiscutibles pues las sumidades floridas poseen acción antiálgica, de ahí que ninguna tortícolis se resista a una cataplasma de sumidades recién cortadas y calentadas, por breve tiempo, en la sartén.
Otro de sus beneficios es que resulta un excelente tónico para la piel, pues calma los músculos cuando se añade al agua con que nos bañamos.
Muy conocidas, y empleadas, entre los cubanos resultan sus virtudes desde el punto de vista culinario: para aromatizar caldos y potajes, como aderezo en pizzas, tallarines y las pastas en general, como adobo de aceitunas y suele conferirle un sabor muy especial a los jugos de frutas cítricas. Por cierto, pique muy fino unas hojas del orégano y añádala a una ensalada, en casa se lo agradecerán.
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