Un experimento para pensar
PUBLICADO: 20/07/10
Por Adry Rodríguez
Agradecemos la colaboración de Alejandro Jiménez, especialista del Museo Nacional de Historia Natural
Cuando la ciencia estaba apenas en su cuna, un hombre tuvo la sagacidad necesaria para observar un fenómeno simple de la naturaleza: la sombra que proyecta el sol durante el solsticio de verano. Conociendo su longitud en dos ciudades alejadas pudo probar que la Tierra era redonda y no se quedó ahí, se atrevió a medir el diámetro de nuestro planeta con un resultado muy preciso, sólo superado hace pocos siglos.
Ese hombre se llamaba Eratósthenes, el tercer director de la Biblioteca de Alejandría: poeta, geógrafo, historiador, matemático y además, buen deportista. Hoy cualquier escolar puede disponer de conocimientos superiores a los de Eratósthenes, pero con este experimento él nos enseñó que para ser un científico se necesita ser un buen observador de la naturaleza y saber aplicar aquello que hemos aprendido en la escuela.
Más de dos mil años después, los estudiantes de todos los confines de nuestro continente se pusieron de acuerdo para medir en sus planteles la sombra de una varilla al mediodía, durante los días cercanos al 21 de junio, luego intercambiaron sus mediciones y calcularon el diámetro del planeta. Esto les permitió intercambiar experiencias y aprender a pensar en común.
La iniciativa de realizar el Experimento Eratósthenes (americano) empezó por Argentina en 2007, impulsada por el Departamento de Física de la Universidad de Buenos Aires, el Laboratorio Pierre Auger, de Mendoza, entre otros institutos. En la edición de 2010 se sumaron muchas instituciones científicas del continente y participaron casi 500 centros docentes y planetarios.
El Museo Nacional de Historia Natural auspició la realización de este experimento en Cuba, efectuado de manera demostrativa durante el Festival Vocacional de la Ciencia, el 18 de junio, en el Gran Parque Metropolitano de La Habana, con una representación de estudiantes del Centro de Pioneros Exploradores Volodia, pertenecientes a escuelas del municipio Arroyo Naranjo. Participaron además, alumnos de escuelas de la comunidad donde se encuentra enclavado el Museo, La Habana Vieja, así como escolares de Santa Clara.
Si te interesa realizar de nuevo el Experimento porque las condiciones meteorológicas de tu localidad te lo impidieron o no te enteraste a tiempo, no te preocupes, mantente informado, porque el próximo año habrá otra oportunidad.
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