
El 18 de abril de 1970 queda terminada nuestra primera computadora, la CID- 201. |
Ella fue la primera
PUBLICADO: 25/05/10
Por Lucía Sanz Araujo
Fotos: Luis Pérez y cortesía ICID
Transcurre la década del 60 del pasado siglo. Un equipo irrumpe con fuerza en laboratorios, institutos, empresas… y produce una revolución en diversos sectores. Te hablo de la computadora u ordenador. Para Cuba resulta imprescindible acceder a esa moderna tecnología, pero las máquinas son muy costosas, además, el bloqueo impide su compra.

Febrero de 1991 |
Durante una visita a la Universidad de La
Habana, hace ya 41 años, el Comandante en Jefe plantea una interrogante: ¿Podrá diseñarse y construirse en nuestro país una computadora digital? Se trata de un objetivo ambicioso, más todos dicen que sí. De inmediato, un pequeño colectivo pone manos a la obra.
Luego, se suman otros técnicos. Dos ingenieros sobresalen: Orlando Ramos, diseñador principal, y Luis Carrasco, jefe administrativo del grupo y futuro director del entonces Centro de Investigación Digital (CID).

Los primeros. Luis Carrasco. 1er Director y Orlando Ramos. Diseñador de la CID 201 |
Se realiza un primer diseño a partir de transistores, pero al llegar a Japón para adquirir los componentes comprueban que ya están en el mercado los circuitos integrados. Entonces, Ramos rediseña la máquina.
Todos los componentes de la primera computadora cubana eran extranjeros.
¿Dónde estaba el aporte nacional? En el know how, en el cómo hacerlo. Por supuesto, ellos no partieron de cero, algunos especialistas habían adquirido experiencias en sus visitas al exterior y en cursos universitarios de verano.
Meses después, tras intensas jornadas, donde se unen el día y la noche, con el apoyo constante del jefe de la Revolución, culmina la empresa. El 18 de abril de 1970 queda terminada nuestra primera computadora, la CID- 201.
Su nombre se debe a que el primer producto del centro fue un reloj digital al que llamaron CID-200 y para seguir la secuencia, se decidió bautizarla así.
La pionera se instala en un central azucarero para controlar el tráfico ferroviario durante la zafra. Al principio, muchos la miraron con dudas, pero sus posibilidades pronto dejaron a los escépticos sin argumentos. ¿Algunos datos técnicos? Poseía una velocidad de 25 000 sumas por segundo; 4 096 palabras de 12 bits de capacidad. Catalogada de tercera generación, su juego de instrucciones, aunque muy simple, resultaba lo suficientemente potente para desarrollar trabajos de programación.
Toda una familia
La CID- 201 abreel camino hacia empeños mayores. Tras ella llega la CID 201 A, similar desde el punto de vista electrónico a su antecesora, se amplia el horizonte para hacer programes y familiarizarse con la nueva técnica. Nuestros primeros cibernéticos se forman con ellas.
Según los especialistas, la creación de las primeras mini computadoras cubanas marca el inicio de la masividad del uso de la computación en nuestro país; esa es su gran trascendencia.
Con posterioridad surge toda una familia: la CID-201 B, CID-300, CID-1408 y CID-1417. Además, desarrollan y producen periféricos y equipos: teclados, equipos de transmisión de datos y displays, de estos últimos exportan más de 4 mil a la Unión Soviética. Cada desarrollo se caracteriza por el trabajo conjunto de ingenieros eléctricos, matemáticos, económicos, mecánicos, técnicos de circuito impreso y montaje, diseñadores, y otros junto al personal de apoyo y los servicios.
A mediados de la década del 80, en el mundo desarrollado la microcomputadoras se generalizan, ello abarata sus costos, y resulta más fácil bloquearnos la adquisición de componentes que comprar ordenadores. Ante tal situación, el ya Instituto Central de Investigaciones Digitales (ICID) remodela su estrategia de trabajo y se concentra en los proyectos relacionados con la automatización y la medicina.
En esta última rama, con un know how totalmente cubano, diseñan y fabrican equipos médicos de la más alta tecnología merecedores algunos de ellos del Premio de la Academia de Ciencias. Sobresalen equipos como el CARDIOCID-BS y el CARDIOCID-BB, el DOCTUS VI, el OXY-9800, oxímetro de pulso, y el ERGOCID, para prueba de esfuerzos, todos de reconocida calidad que han salvado o mejorado la calidad de vida de miles de personas no solo en Cuba sino en disímiles países.
Y muchas de las tareas son complejas: las tareas de dirigir todo el tráfico en un central azucarero, el itinerario de los trenes, el programa. De tal manera que nosotros estamos ahora analizando, incluso tratando de producir una primera computadora que diariamente en cada central azucarero señale cuál debe ser el itinerario óptimo de los trenes.
Y la cantidad de factores y elementos que hay que manejar todos los días es muy grande para poder optimizar este programa. Y sin embargo existe la posibilidad de llevar mediante computadoras en cada central azucarero el itinerario de los trenes y la distribución de los medios de transporte.
Vean ustedes cómo incluso nuestra industria azucarera, tradicional e histórica, necesita de la técnica moderna, necesita de la electrónica, necesita de las computadoras, para poder realizar el trabajo en condiciones óptimas.
(Fidel Castro Ruz. Discurso pronunciado a los oficiales y soldados de las FAR que tomaron parte en la zafra de los 10 millones 1970, el 4 de noviembre de 1969.)
DOCTUS VI es un equipo destinado a la medición de parámetros vitales en las salas de cuidados intensivos, de urgencia así como en los salones de operaciones. Posee soluciones técnicas originales. |