El triunfo de la perseverancia
Por Adry Rodríguez Collazo
Foto: Ismael Almeida
Mayco Marrero Arencibia tiene una larga historia llena de sacrificios y sobre todo perseverancia. Cantante aficionado desde la infancia, transitó de la imitación a encontrar su propio estilo, debutó hace 10 años en la televisión nacional paradójicamente bailando, sin haber estudiado música en una academia pasó por importantes agrupaciones y hoy tiene su propio proyecto, D’Alma, su vida es un ejemplo de que se pueden lograr grandes cosas cuando se lucha por ellas.
Desde los 8 años supe que quería ser cantante, mi influencia viene de mi padre que fue intérprete del cuarteto Los Cuatro. Luego, en mi adolescencia, cantaba en actividades escolares y fiestas familiares, pasión que compartía con el deporte, jugaba cancha, estuve en clavado y natación. Era un muchacho bastante intranquilo y también me fui inclinando por el baile, formé parte de un grupito de aficionados llamado Primera Clase, donde no cantábamos sino que hacíamos coreografías y tuvimos la suerte de audicionar y ser seleccionados por Gloria Torres para debutar por primera vez en televisión en su programa A Moverse.
A pesar de que mi adolescencia fue una etapa muy agradable, mi verdadera carrera musical comenzó en 2001, cuando pasé a integrar el cuarteto de Pop Latino Megalo. Fue mi primer proyecto, no nació en ninguna escuela porque yo soy empírico total, no estudié y creo que lo poco que sé es bastante para no haber pasado por academia alguna.
Luego de la desintegración de Megalo, a través del programa Piso 6, me entero que Pedrito Camacho necesitaba cantantes para su orquesta y decidí probar, lo contacté, audicioné y con suerte me escogieron a mí y me convertí en uno de los cantantes principales de El Clan. Con ellos estuve más de tres años y aprendí a conocer mejor el mundo de la música, a socializarme con las personas, con el público y me superé musicalmente que es lo más importante.
Tras mi separación del grupo de Camacho, incursioné en este género que está dando tanto de qué hablar actualmente en nuestro país, el reggaetón, con el Insurrecto. Luego de tres meses, descubrí que no tenía mucho que ver con mi personalidad y finalmente, enrumbé mi carrera hacia la Balada Pop, desde pequeño siempre tuve inclinación por este género y lo voy a defender a capa y espada porque es lo que me gusta.
Actualmente, mi grupo se llama Mayco D’Alma, el nombre fue idea de mi mamá y me pareció bien porque todo lo he logrado con muchísimo sacrificio. Somos en total 9, seis músicos y el personal de apoyo y en abril de 2010, el proyecto cumple su primer año. El público que nos escucha es de todas las edades, es impresionante que desde adolescentes hasta personas mayores de sesenta años coreen tus canciones en alguna presentación. Aunque aún no tenemos ninguna discografía, sí estamos difundiendo nuestro primer video clip del tema Si tú volvieras, con dirección de Yusnel Suárez y fotografía de Alejandro Pérez.
Mi perspectiva más inminente es que se difunda mi música por toda Cuba y mi actividad favorita cuando no ensayo ni tengo presentación, es ver películas de dibujos animados, pues a pesar de tener 26 años, las disfruto como un niño.
El pasado 2009 trajo para mí grandes e inolvidables satisfacciones, la primera fue el privilegio de compartir escenario con la vedettísima Rosita Fornés y luego, con Omara Portuondo. El trabajo con ambas me aportó mucho, los momentos compartidos con ellas los guardo en lo más profundo de mi corazón, pues cantar con esas dos divas es muy algo grande, un honor y un orgullo profesional.
A los jóvenes que se inician en el mundo de la música, les aconsejo que no se den por vencidos, que sigan adelante, que luchen por su sueño y no se rindan. Yo he pasado muchísimo trabajo, no es una carrera fácil y no todo el mundo tiene la fuerza de voluntad para llegar a alcanzar las metas que se traza, pero si yo pude, tú puedes también. |