Una bella siempre joven
Lucía Sanz Araujo
Colaboradora de Radio Rebelde
La Habana, Cuba.- Aunque nos parezca que fue ayer el tiempo pasa, o vuela en ocasiones, de ahí que La Bella del Alhambra,
pieza imprescindible de la cinematografía en lengua hispana, arriba este diciembre a sus veinte años, los cuales festeja el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC).
Realizada por el Premio Nacional de cine, Enrique Pineda Barnet, fue protagonizada por Beatriz Valdés, quien dio vida a Rachel, corista en una carpa que ambiciona con llegar a ser una gran vedette del famoso Teatro Alambra, en La Habana. Inspirada en la obra Canción de Rachel, del cubano Miguel Barnet, tuvo su estreno el 31 de diciembre de 1989, y en las dos primeras semanas de su puesta en pantalla alcanzó la cifra de dos millones de espectadores.
Primer filme cubano en obtener el Premio Goya, en la categoría de mejor filme de habla castellana de producción extranjera, otorgado por la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de España, en 1990, aspiró al Oscar a mejor película
extranjera, al año siguiente.
Afortunadamente, La Bella del Alhambra ha trascendido la pantalla y ha llegado al universo filatélico y también al de las tarjetas telefónicas.
Es así como este año, en ocasión de conmemorarse el 50 aniversario del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos, nuestra Administración postal puso en circulación una emisión compuesta por una hoja bloque y nueve sellos
en los que aparecen fotogramas de películas significativas en estas cinco décadas.
Las piezas, impresas en offset, reproducen escenas de los filmes Lucía, Humberto Solás, Reina y Rey, de Julio García Espinosa; La primera carga al machete, de Manuel Octavio Gómez; Retrato de Teresa, Pastor Vega; Clandestinos, de Fernando Pérez; Elpidio Valdés, Juan Padrón; El hombre de Maisinicú, de Manuel Pérez; El Noticiero Icaic latinoamericano, de Santiago Álvarez y La bella del Alhambra, de Enrique Pineda Barnet. Mientras en la hoja bloque aparecen Memorias del subdesarrollo, de Tomás Gutierrez Alea y Fresa y chocolate, del propio Titón con Juan Carlos Tabío, en la dirección.
Un elemento significativo es que los fotogramas, con la excepción de los correspondientes a Fresa y chocolate, aparecen enblanco y negro aunque los filmes sean a color.
En cuanto a la tarjeta telefónica prepagada, del tipo de banda magnética, con un valor facial de cinco pesos, muestra el cartel del filme con un diseño que recuerda las obras del checo Alfons Mucha. La pieza forma parte de la emisión Colección Cartel Cine Cubano, tuvo una tirada de 210 000 piezas y comenzó a circular en julio del 2003. Hoy, no debe faltar en cualquier colección de cine referida a Cuba.
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