Palabras de la tía Rosa
PUBLICADO: 27/10/10
Texto y fotos: Carlos Castro
Nacida en Sancti Spíritus, pero residente desde hace mucho en Cienfuegos, Rosa Campos agradece a su desaparecido profesor Rafael González, que le enseñara a tocar guitarra cuando ella tenía diez años de edad, y se confiesa admiradora de la escritora argentina para todas las edades María Elena Walsh, por la frescura de sus textos.

Doy gracias a la vida de poder hacer lo que más quiero: cantarles a los niños.
Pero, si además, a ellos les gusta cuanto hago, entonces es un regalo tan grande, que me siento bendecida, declara en respuesta a la primera pregunta y añade:
Básicamente, mi trabajo consiste en promover la música infantil. Existe una fuerte dualidad entre este propósito y la radio, por eso llevo más de veinte años ya con el programa El Rincón de la Tía Rosa, en la emisora provincial cienfueguera. Me gusta recrear la rítmica cubana; montar números a base del son, la guaracha y la guajira, entre otros.
En mis peñas de música infantil descubro qué niños son afinados y tienen mayores capacidades para el canto. Con ellos trabajo un poco más para integrarlos al programa radial y el resto de las actividades artísticas que realizo.
Ellos son mi fuente inagotable de inspiración, el estímulo y aliento que necesito para componer.
Autora de números tan populares como Chivirico rico, Danzonero y M con A, N con I… Maní, concluye: No sé si soy una cantante o una profesora; en realidad, me siento como una artista que enseña y aprende muchísimo con sus discípulos, junto a los cuales me divierto mucho también.
DOS DISCÍPULAS DICEN QUE…
Conquisté una mención como intérprete en el concurso nacional Cantándole al Sol, al que llegué cuando estaba en el grupo infantil de la tía Rosa. Con ella permanecí durante casi cinco años, luego integré Los Aragoncitos, de cuya orquesta soy cantante.
Keilyn Quintana Herrera, trece años, séptimo grado.
Empecé aproximadamente a los cinco años y permanecí cerca de nueve con ella.
Fue para mí una experiencia lindísima de la cual le estaré agradecida siempre. Lo que sé de música lo aprendí con la tía Rosa, junto a quien pasé los mejores momentos de mi infancia.
Lorena Rivalta, estudiante de segundo año en el Pre Vocacional Pedagógico de Cienfuegos.
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