Muchos pueblos de África consideraban
sagrada al ave martillo (Scopus umbretta),
pues según las tradiciones contrariarla
suponía provocarse una vida
llena de reveses y catástrofes. Su nido es
una gran semiesfera hecha con barro y
ramas a las que accede por una entrada
circular. Es tan espléndido que muchos
creen que la pareja de aves martillo esclaviza
a otros animales para levantarlo,
por eso la llaman ave sultán. En realidad,
ellas hacen su nido solas durante más de
seis meses y luego lo recubren con trozos
de vidrio, huesecillos y piedrecitas.
Coppelia es el nombre de un célebre ballet
y también el de la mayor heladería
de Cuba, pues tiene 1 000 capacidades.
Su croquis fue desarrollado en una semana
por el arquitecto Mario Girona.
Con un bloque principal, de forma circular,
semejante a un ovni, situado en
el centro de la manzana, está techado
con una gran cubierta que protege los
seis salones —también circulares— destinados
al público, en tanto las zonas de
venta de los jardines son prolongaciones
de las vigas de la cubierta. Uno de
sus elementos distintivos es el lucernario
de cristales de colores que corona el techo. Su construcción duró seis meses y
fue abierto al público en junio de 1966.
¿Sabes a qué se llama tuk-tuk? Pues a
una motocicleta de tres ruedas a modo
de carrito que hace las veces de taxi
en numerosas ciudades asiáticas, sobre
todo en Bangkok, capital de Tailandia,
donde se ha convertido en un icono turístico.
Su nombre es una onomatopeya
del ruido de sus motores. Su origen está
en el rickshaw, el carro tirado por una
persona, que un rico comerciante chino
mostró al rey tailandés Rama V, en 1871;
el éxito entre la gente que no podía permitirse
un caballo para recorrer las enfangadas
calles de Bangkok fue inmediato. |