Los cabellos delatan a terroristas y delincuentes, y cada vez les resultará más difícil escapar de la justicia. Sí, porque investigadores de la Universidad de Oviedo, España, y del Instituto Nacional de Metrología Química LGC, del Reino Unido, han conseguido detectar, mediante las variaciones en los isótopos de azufre del pelo, si una persona ha viajado a determinado país. Con este avance, los científicos esperan elaborar bases de datos que permitan relacionar distintos países y regiones del mundo con una composición del cabello.

La Coralina HAP-200 es un biomaterial capaz de restaurar o reconstruir el tejido óseo dañado. Desarrollado por especialistas del Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNIC), de La Habana, con él se han tratado más de 20 000 pacientes, en los últimos años, que necesitaron de implantes óseos. Gracias a este logro de la ciencia cubana se ha eliminado la importación de productos similares y se ha convertido, además, en un importante rubro exportable. Sus autores son Ramón González Santos y Alberto Guillermo Suzarte Paz. En el 2009 recibieron el Premio de la Oficina Cubana de la Propiedad Industrial a la Creatividad y la Innovación Tecnológica en la categoría de Invenciones.
De proseguir el actual ritmo de decrecimiento, el lago Chad, situado entre Nigeria, Chad y Camerún, en África, podrá desaparecer en apenas dos décadas. Ese espejo de agua redujo su extensión en los últimos años en el 90% debido a la galopante desertificación, la significativa disminución de la lluvia en la zona, y el desvío de las aguas del río Chari, su principal afluente. Si en 1963 el lago medía unos 22 000 km2 y tenía una profundidad entre cinco y ocho metros, ya en el 2001 solo quedaban 304 km2. Treinta millones de personas viven en los alrededores de este embalse natural. |