Aroma embriagador
PUBLICADO: 28/08/10
Lucía Sanz Araujo
Pertenece a la misma familia que el junco y el papiro (Cyperaceae), posee pequeñas flores en las extremidades de los tallos, sus raíces exhalan una fragancia inusual, leve, amaderada y picante.
Me refiero a la pripioca, planta común en la Amazonía, una especie rizomatosa, a la que también se nombra piripirioca, y cuyo nombre científico es Cyperus articulatus L.
Por cierto, la palabra priprioca proviene de la lengua tupi, piripiri, que significa pequeño junco, y oca, casa.
Se dice que su exótica fragancia, fresca, especiada y amaderada, era usada por las indias del Amazonas para atontar los corazones de los hombres.
¿Qué vínculo guarda la priprioca con la Filatelia?, podrá preguntarse Usted y le respondo de inmediato.
Para difundir por el mundo su aroma único e incentivar la preservación de un ejemplar de la flora sui géneris, el correo de Brasil puso a circular el 23 de noviembre de 2004 un sello que reproduce la priprioca y lo más importante: exhala su perfume pues las piezas, con un valor de 1,60 reales, están cubiertas con una resina aromatizada.
A lo largo de siglos los pueblos de la floresta amazónica han preparado, de forma artesanal, perfumes y cosméticos con fines medicinales o baños perfumados a partir de la pripioca, solamente a partir del año 2003 comenzó a ser comercializada a escala industrial.
Alrededor de esta sencilla y olorosa planta los pueblos han tejido fábulas y leyendas, una de ellas, muy poética por cierto, aparece en el libro Leyendas con aroma de… cuyas autoras son María Luisa García Moreno y quien suscribe estas líneas, con un atractivo diseño de Otane González y sugerentes ilustraciones de Jesús Rodríguez, puesta a disposición del público por la Casa Editora Abril en la XIX Feria Internacional del Libro Cuba 2010 y que le invitamos a consultar para que conozca acerca de la riqueza florística de nuestro continente.
Algo más
El sello presenta en primer plano la planta, sumergida en un frasco, y de cuya raíz se extrae el aroma. Las dos plumas de ave que se hallan detrás – verde y amarilla- simbolizan los colores de la bandera brasileña y aluden a los indios que descubrieron la pripioca.
Esta pieza fue diseñada por Cecilia Langer y contó con la colaboración de especialistas del Museo Paraense Emilio Goeldi. La tirada fue de 3.000.000 sellos impresos mediante el sistema offset en la Casa de la Moneda de Brasil.
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