
¿Qué esperas para reírte?
PUBLICADO: 18/08/10
Por Carlos Castro Sánchez
Ilustración: Saroal
Considerada con justeza la manifestación más común de nuestra alegría, la risa
aparece cuando contraemos los músculos de la cara; estos estiran nuestros labios y
nos dejan con la dentadura a la vista de todos. En tales momentos, los ojos cobran
una expresión muy particular.
La risa está localizada en la zona prefrontal de la corteza cerebral, la parte más
evolucionada del cerebro. Filósofos y científicos han estudiado este fenómeno. Según
los expertos, en esa zona residen la creatividad, la capacidad para pensar en el
futuro y la moral.
Reír es un acto natural; de hecho, un bebé a las 36 horas de nacido puede ofrecer
una sonrisa. Por demás, los niños están mucho más dispuestos a reír que los
adultos. Un infante sano ríe un promedio de 300 veces al día, pero a medida que
crecemos este acto suele ser menos frecuente, así los adultos la muestran, apenas
entre quince y 100 veces diariamente; por eso, en ocasiones conviene aprender a
reír, o a recordar cómo se reía antes.
Hace más de 4 000 años, en China existían templos donde las personas se
reunían para reír con la finalidad de equilibrar la salud. Hoy, en la India, encontramos
templos sagrados destinados a practicar la risa. En culturas de
tipo tribal, existía la figura del doctor payaso o payaso sagrado, un hechicero
vestido y maquillado que ejecutaba el poder terapéutico de la risa
para curar a los enfermos. En la actualidad se extiende la práctica de la
risoterapia o cura a partir de la risa.
Múltiples resultan los efectos que produce la risa en el organismo,
ahora te relacionamos algunos:
FÍSICOS
• Ejercicio: Con cada carcajada se ponen en marcha cerca de 400 músculos,
incluidos algunos del estómago. También ayuda a adelgazar reactivando el
sistema linfático.
• Masaje: La columna vertebral y cervical, donde por lo general se
acumulan tensiones, se estira. Además, estimula el bazo eliminándose
las toxinas. Con el movimiento, el diafragma origina un masaje interno
que facilita la digestión y ayuda a reducir los ácidos grasos y las sustancias
tóxicas.
• Limpieza: Los ojos se lubrican y limpian con lágrimas. La carcajada
hace vibrar la cabeza y así se despejan la nariz y los oídos. También,
elimina toxinas.
• Oxigenación: Entra el doble de aire en los pulmones, la piel se oxigena
más. Los pulmones mueven doce litros de aire en vez de los seis
habituales, ello mejora la respiración y aumenta la oxigenación.
• Analgésico: Se liberan endorfinas, sedantes naturales del cerebro.
Por eso, cinco o seis minutos de risa continua actúan como un analgésico,
de ahí que sea utilizada en terapias de convalecencia.
• Rejuvenecedor: Estira y estimula los músculos de la cara. Tiene un
efecto tonificante y antiarrugas.
• Previene el infarto: El masaje interno que producen los espasmos
del diafragma alcanza también a los pulmones y al corazón, fortaleciéndolos.
• Sueño: Las carcajadas generan una sana fatiga que elimina el
insomnio.
PSICOLÓGICOS:
• Elimina el estrés: Se producen ciertas hormonas (endorfinas y adrenalina)
que elevan el tono vital y nos hacen sentir más despiertos.
• Alivia la depresión: Porque nos hace ser más receptivos y ver el lado
positivo de las cosas.
Ellos también
La risa no está
restringida a los
humanos. Según un
estudio publicado en
la revista Science, por
Jaak Panksepp, existe
la risa animal, y no
solo en los primates.
También estudió perros
y ratas y encontró
que en sus juegos
emitían sonidos muy
similares a las risas de
los bebés. En parte se
puede deber a que el
sistema límbico, que
maneja la risa, es una
de las partes menos
evolucionadas del
cerebro humano, lo
cual compartimos en
buena medida con
otros animales. |