Las casas en que vivió Pepito Martí
PUBLICADO: 18/04/10
Por María Luisa García Moreno
La familia Martí-Pérez enfrentó siempre una difícil situación, que la hizo trasladarse de uno a otro sitio de nuestra ciudad. Tendría Pepito tres años y medio, cuando —en julio de 1856— la familia se mudó para la calle de la Merced no. 40. Por esta época ya habían nacido sus hermanas mayores y el padre había sido licenciado de su cargo en el ejército español.
Muy poco después, cambiaron de nuevo su hogar, esta vez para la calle Ángeles no. 56. Aún no había cumplido Pepito los cuatro años, cuando la familia se vino a la vivienda asignada al celador del barrio del Templete, cargo en el cual fue nombrado don Mariano y en el que permaneció desde diciembre de 1856 hasta mayo del siguiente año.
Con la salud quebrantada y agobiado por la situación económica, el padre decidió viajar a España con su esposa y sus tres hijos. En Valencia permanecieron por un año: allí nació la tercera hermana.
De regreso en Cuba, en junio de 1958, residieron en Industria no. 32 y Pepito comenzó a ir a la escuela. El padre era celador en el barrio de Santa Clara.
El 13 de abril de 1862, con nueve años, Pepito acompañó a su padre, nombrado capitán juez pedáneo1 en Caimito del Hanábana, en la jurisdicción de Colón o Nueva Bermeja. Allí permanecieron hasta diciembre. En enero de 1863, Pepito viajó con don Mariano a Honduras Británicas —hoy Belice.
En 1865, comenzó a estudiar en el colegio San Pablo, de Rafael María de Mendive y vivía en la calle Refugio no. 11. Al año siguiente, volvieron a trasladarse, esta vez para la vivienda enclavada en Peñalver no. 53 y en septiembre de 1868, para Marianao; pero Pepito se quedó en la casa de Rafael María de Mendive —situada en los altos del colegio, en Prado no. 88—; allí era como un hijo, pero también una especie de eficaz y atento secretario, labor con la que el joven retribuía la bondad del maestro.
En marzo de 1869, la familia Martí residió en Guanabacoa y en octubre, regresaron a La Habana, a la vivienda situada en San Rafael no. 55.
Por entonces, poco quedaba a Pepe Martí en su amada ciudad, pues ya había estallado la Guerra de los Diez Años.
Notas
1 Funcionario que regía un lugar anexado a un término municipal.
|