Rescate de tradiciones
PUBLICADO: 14/04/10
Desde los primeros albores del día, oíase por todas partes el monótono ritmo de aquellos grandes tambores, hechos de un tronco ahuecado y cubiertos por un extremo con un parche de cuero de buey que se templaba al fuego (. . .) Los criados abandonaban las casas muy de mañana; y de las fincas cercanas la población acudían las dotaciones (. . .) A las doce del día la diversión llegaba a su apogeo, en las calles de Mercaderes, Obispo y O’Reilly y era una procesión no interrumpida de diablitos
(. . .) los cabildos iban entrando uno a uno en el patio del Palacio* (. . .) iban desfilando, en perfecto orden, los congos y lucumíes. . . mandingas. Así se describió por Ramón Meza autor costumbrista de siglo XIX, sobre El Día de Reyes. Retomar la festividad por primera vez, es ir al rescate de lo que se convirtió en una tradición hasta 1884 en que se extinguió. Sin embargo su valor radicó en la posibilidad que tuvieron para manifestarse abiertamente las culturas autóctonas procedentes de las diferentes etnias del enorme continente, desarraigadas por la vil trata de esclavos.
El día de Reyes de los negros habaneros tenía dos orígenes, el africano, pero también el europeo. Entre los ararás, lucumíes, los gangás, los carabalíes, era costumbre celebrar el año nuevo.
El 14 Taller de Antropología social y cultural Afroamericano, de carácter anual, sesionó en la Casa de África, ubicada en el Centro Histórico de la Ciudad en La Habana Vieja. Los asistentes festejaron el 6 de enero, día en que se fundó la institución. Los colonialistas hispanos según su calendario eclesiástico celebraban el Día de Reyes. Con tal motivo les concedían “la gracia” a los esclavos festejarlo con su música, cantos y bailes; prohibidos y condenados por considerarlos endemoniados y orgiásticos.
Ramón Torres, periodista, antropólogo y especialista en la cultura abacuá, participante en el evento, nos refiere la exaltación de las culturas más enraizadas en nuestro país: la yoruba, bantú y carabalí, entre otros.
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