Burbuja singular
PUBLICADO: 25/05/10
Por Aracelys Bedevia
Mario Leonardo está preocupado. En sus genitales
externos le han salido unas ampollitas y no sabe qué
hacer. Quizás sea el calor, se dice a si mismo tratando
de disminuirle importancia. Pero Sonia, la muchacha
con la que está saliendo, también las tuvo y
es demasiada coincidencia que ahora le salgan a él.
Por el médico de la familia, a quien fue a ver finalmente,
Mario Leonardo supo que las lesiones que
ahora presenta son resultado de la presencia de herpes
simple, infección que afecta a un gran número
de personas y hace su presencia en forma de pequeñas
ampollas o vesículas.
La doctora Sonia Resik, jefa del Laboratorio Nacional de Infecciones de Transmisión
Sexual, del Instituto Pedro Kourí asegura que entre el 95 y el 98 por ciento
de la población ha estado en contacto con el herpes simple tipo I y cerca de un
30 por ciento de los adultos portan el II.
Un cosquilleo, corrientazo, quemazón o hincada, y la aparición luego de vesículas
en la zona donde esa sensación se produjo es el primer síntoma característico
de esta infección, que se transmite muy fácilmente debido a que el líquido
de la vesícula contiene una gran cantidad de virus infectivos. Sin embargo, la
recurrencia no se produce en el cien por ciento de los pacientes infectados.
Existen individuos que han estado en contacto con el virus, se infectan y no
necesariamente presentan lesiones típicas de la enfermedad.
Aunque el I aparece fundamentalmente a nivel de la boca y de los ojos, y el II en
los genitales, ambos pueden ser de transmisión sexual. Además, investigaciones
realizadas en el Instituto Pedro Kourí (IPK) demuestran la presencia de cruzamiento
de los dos tipos de herpes simple en la población cubana. La relación
bucal genital es un factor determinante en ese sentido. Una persona puede
tener un herpes simple tipo I en la boca y trasmitirlo a los genitales o tener el II
en esa región y trasladarlo a la zona bucal. (Continuará)
Existen dos tipos de herpes simple:
El I que se localiza
alrededor de la boca
y se transmite a través de
besos, vasos, cubiertos y saliva.
La infección ocurre, durante el
primer año de vida del niño, en
forma de gengivoestomatitis
herpética (llaguitas que salen en
la boca, a nivel de toda la mucosa
oral y provocan una
fiebre muy alta).
El II, que aparece
frecuentemente en el
área de los genitales.
Emerge en personas sexualmente
activas y su localización
varía en dependencia de las
prácticas sexuales. |