Burbuja singular
(II)
PUBLICADO: 27/06/10
Por Aracelys Bedevia
El herpes simple es un virus que recidiva generalmente en el mismo lugar y aunque no deja cicatrices tampoco desaparece definitivamente. Muchos de los infectados son portadores sanos de la enfermedad. Desde el momento en que la persona queda infectada el virus permanece en estado de latencia (no se transmite) hasta que determinadas causas como el estrés, la exposición a temperaturas extremas, los cambios hormonales o la inmunodepresión provocan nuevamente la presencia de vesículas o ampollas que se convierten en pequeñas llagas altamente contagiosas.
Factores como esos hacen que el ácido nucleico del virus (que está escondido en los ganglios de los nervios que inervan la región facial o la genital) comience a replicarse, proceso que clínicamente se conoce como recurrencia de una infección por herpes simple, subrayó la doctora Resik.
En la mujer, las lesiones pueden aflorar sin sintomatología clínica en los genitales externos, a diferencia de como se comporta en los hombres, en quienes se presenta en la región del pene en forma de vesículas visibles.
Para toda la vida
A diferencia del virus del papiloma humano (VHP), el herpes simple no es oncogénico, o sea, no produce cáncer. Pero tampoco tiene cura. Perdura toda la vida y se propaga además por vía perinatal (de la embarazada al hijo), si durante el parto la mujer tiene lesiones activas y está excretando el virus.
En ese caso el recién nacido puede sufrir una infección grave que ocasione daños fundamentalmente en el sistema nervioso central, pero si se toman medidas en el momento del parto y antes de la ruptura de la membrana se hace una cesárea, el contagio puede evitarse. Las molestias que en realidad ocasiona el herpes simple labial son más bien de índole estético.
No existe hasta el momento un antídoto efectivo contra el herpes simple. Aunque el condón es el protector por excelencia de las infecciones de transmisión sexual, en el caso del herpes simple y del papiloma virus este método resulta insuficiente.
El condón solo cubre el pene y las lesiones originadas por estas patologías afloran igualmente en otras zonas de los genitales y en la boca. Es por eso que se recomienda evitar el roce con las lesiones cuando están en activo y practicar la fidelidad, pues mientras más parejas sexuales se tengan aumentarán las probabilidades de contagio.
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