Cuando la edad no es niña
Entrevista con el Dr. Jorge Peláez Mendoza
PUBLICADO: 29/05/10
Por: Marcia Rodríguez
¿Has pensado cómo sería tu vida si esperaras un bebé? ¿Qué diría tu familia? ¿Cuál sería la reacción de tus amigos? ¿Qué pasaría con esos sueños de ser ingeniera, periodista, abogada, veterinaria, profesora o actriz? ¿Cuál decisión adoptarías?
Por supuesto, primero pensarás que no puedes contarle a nadie, después sería muy tarde y estarías dando vueltas dentro de un laberinto sin salida buscando respuestas, escusas y culpables. Entonces, ¿por qué llegar a ese punto?
Escuchar a un profesor con más de 30 años de experiencia en ginecología y obstetricia como lo es el Dr. Jorge Peláez Mendoza, quien además ha dedicado buena parte de su obra a la salud sexual y reproductiva de las y los adolescentes, puede hacer la diferencia.
Para nadie es un secreto que los jóvenes, actualmente, comienzan su desarrollo puberal mucho más temprano que hace 50 años, porque nuestras sociedades son más tolerantes.
El sexo es más difundido que en otras décadas: si usted ve una película, hay sexo; si escucha una canción, el contenido es erótico. Ya es raro encontrarnos con un adolescente, quien a los 18 años no se haya iniciado en el sexo, porque los estamos incitando a eso constantemente.
La edad, en la cual comienzan las relaciones sexuales, es muy temprana. Ya sea a los 14, ya sea a los 15, ya sea a los 16, la problemática es la misma: es el inicio de una actividad sexual a una edad donde existe mucho desconocimiento de su propio cuerpo, conocen muy poco los riesgos a los que se enfrentan, apenas tienen información correcta acerca de las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), anticoncepción, cómo protegerse y… todo eso conlleva el asumir riesgos para los cuales no están preparados.
La relación sexual precoz tiene dos consecuencias principales: el embarazo no deseado y las ITS. El embarazo no deseado puede llevar al aborto o a la maternidad precoz, opciones ambas desfavorable para el desarrollo adecuado de la adolescente.
Una muchacha que es madre a estas edades tempranas casi siempre tiene que
abandonar los estudios, por lo cual se afecta su proceso de instrucción, su desarrollo personal y se crea un conflicto en la familia.
La opción del aborto, que para muchos es una solución feliz, tiene como elemento extremadamente adverso la huella indeleble que siempre deja en una niña un proceso como el aborto, interrumpir su primer embarazo y, en el peor de los casos, tener complicaciones que pueden llevarla a una infertilidad futura e incluso a la muerte.
Debemos promover el uso de buenos métodos con alta efectividad para protegerse del embarazo, como son los contraceptivos orales monofásicos puesto que aportan muchos beneficios en esta etapa de la vida.
La regulación de los ciclos menstruales, la disminución del dolor y la cantidad de sangrado que acompaña a los mismos, son algunas de las ventajas que estos ofrecen. Aunque, la protección combinada con el condón, si lo usaran siempre y bien, es lo ideal, porque no solo los resguardan de un embarazo no deseado sino también de las ITS y el VIH/SIDA.
Evidentemente, para evitar el aborto, hay pocos caminos. Recetas mágicas no existen. Si se penaliza se va, entonces, al aborto ilegal, se incrementa la mortalidad materna y el impacto es mucho más negativo.
Por eso, la familia es un elemento extremadamente importante, pero la escuela también lo es en la transmisión de valores y de conocimientos. El sector de la salud: los médicos, las enfermeras, los trabajadores sociales en los policlínicos tenemos una altísima responsabilidad formativa para con las nuevas generaciones y para qué hablar de los medios de difusión. Por eso, si en algo hay que involucrar a todos los factores de la sociedad, es en la promoción de la salud.
Esto es un problema de todos porque las consecuencias las sufrimos todos. Hay que hacer énfasis en la situación demográfica que afronta el país. Un país que envejece por días, un país en el cual disminuyen los números de nacimientos, un país que dentro de 20 años no va tener fuerza productiva que sustente el envejecimiento de la población.
Por tanto, si hay algo imperativo en estos momentos es que las niñas de hoy lleguen a la edad reproductiva con calidad reproductiva. Si además de esta situación demográfica tensa, no somos capaces de preservar la salud de nuestras niñas, ¿quién va a continuar la especie humana?
Yo creo que si el individuo no tiene educación, si no se crea la necesidad en los adolescentes de usar los métodos anticonceptivos; podemos estar desbordados de ellos y no se utilizan.
Hay que tratar de hacer lo posible para que no siga descendiendo la edad de inicio de las relaciones sexuales y para que los adolescentes tengan una sexualidad responsable, porque este es un fenómeno que llegó para quedarse.
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