
Pintando una historieta
PUBLICADO: 19/07/11
Por Marcia Rodríguez
Fotos: Ismael Almeida
Desde hace cuatro años, en una casa azul, con el número 356 de la calle San Ignacio, en La Habana Vieja, sesiona un taller singular. Allí, Pinta tu historieta, no es solamente un nombre. Niños y adolescentes se aproximan a la creación artística, aprenden cómo se realiza un guion, conocen diversas técnicas y autores cubanos y extranjeros que han dedicado buena parte de su obra a este difícil arte. Su instructor, Yury Díaz Caballero, nos cuenta:

Instructor, Yury Díaz Caballero |
El taller fue diseñado para quince niños y ahora tenemos veinticinco, pero siempre existe espacio para aquellos que les nazca hacer historietas, porque si queremos desarrollar el género, debemos aumentar el número de creadores para que nuestro relevo evolucione.
La historieta es un arte muy difícil. Se deben tener nociones de fotografía, diseño, pintura, saber redactar para realizar los guiones. Pienso que es un género tan complejo como el cine, o más, porque faltan el sonido y la animación como apoyo de la historia que se narra.

Jesús Rodríguez Pérez, creador de las Historietas de Escolares |
Tuvimos la suerte de encontrar en ese lugar, también conocido como la Vitrina de Valonia, a dos ilustradores e historietistas invitados al taller. Ambos les dan vida a las páginas de Pionero. Con ellos conversamos a propósito de la exposición que se muestra en la casa azul y cuyo autor, Jesús Rodríguez Pérez, regala cada mes a nuestra revista. Él nos dice cómo creó Escolares.
Existen dos personajes negativos y tres positivos. A Camila la retomé de una antigua sección: Exploradores. Los guiones comenzaron como colaboraciones de los mismos lectores de la revista, luego, se sumaron los redactores, aunque pienso que se deben seguir promoviendo aquellos temas propuestos por los adolescentes, pues ellos son sus destinatarios y creo que las historias de Escolares deben expandirse.
Me gustaría poder contar las vidas de cada uno de los personajes y que los adolescentes sugirieran cómo se las imaginan y cuáles son sus conflictos intrafamiliares y, por supuesto, escolares. Esto enriquecería muchísimo la historieta.

Héctor Saroal González Peñalver es parte de la familia de Pionero. |
Héctor Saroal González Peñalver es parte de la familia de Pionero. Él opina acerca de la salud de la historieta cubana.
Por lo general, los guiones están escritos por adultos y no podemos perder de vista que las generaciones se critican. Lo que antes pudo ser mirado como algo fuera de los parámetros morales, hoy es algo casi normal, y la adolescencia es una etapa de rebeldía. Por eso opino que hay que readecuar el lenguaje para poder llegar a ellos.
La historieta es un medio de comunicación y se debe utilizar para contar vidas y problemas actuales que reflejen la sociedad en la cual vivimos. Si el imperialismo la ha usado como medio para estimular el consumo de su ideología, los historietistas cubanos podemos contrarrestar eso relatando nuestra verdad. Entonces… ¿por qué no hacerlo?

César Ramón López. Estudiante de la Escuela Experimental José Martí. |
Cuando salimos de la casa azul, todavía con el murmullo de veinticinco adolescentes zumbando en nuestros oídos, se nos ocurrió sugerirte que nos envíes cómo te imaginas la vida de los personajes de Escolares, para que tú también participes de su creación. Asimismo, puedes proponer temas y personajes para enriquecerla. Y si eres de los que se atreven a pintar una historieta, acércate a la Vitrina de Valonia cualquier martes a las tres de la tarde. Yury tiene sus puertas abiertas.
La historieta Escolares es muy interesante porque con ella aprendemos conductas en la escuela, la comunidad y me parece muy novedosa la línea del dibujante. Creo que se deben tocar temas como la forma de comportarnos en la calle, la motivación de los adolescentes por los círculos de interés y las actividades que se realizan en la escuela.
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