Sírvanme en la Copa rota
O. P. P.
Dentro de los sellos cubanos, y a su vez en la temática deportiva, uno de los apartados con más dificultades en cuanto a diseño y contenido es el referente a las Copas mundiales de fútbol. Aseguraría que ningún otro tema dentro de la filatelia de Cuba tiene tan mal tratamiento.
La historia podría comenzar con las emisiones alegóricas a España ’82 (¿por qué tan tarde comenzamos a emitir respecto al segundo evento deportivo mundial?) y llegar hasta lamentables series como las de los años 2006 y 2010 pero requeriríamos de cuantioso espacio para explicar, alertar y demostrar así que la mejor opción es ir directamente al caso más sui géneris: la emisión cubana de 1989 sobre el campeonato mundial de Italia 1990.
Todo es secreto hasta un día y estos sellos son el non plus ultra de la falta de ética a la hora de conceptualizar el diseño de una emisión, del irrespeto a grandes figuras del fútbol y al conocimiento especializado de los filatélicos. Lo increíble es que un caso como el anterior, un plagio de incalculables proporciones, permaneciera en el anonimato.
Durante el XIV Congreso Filatélico, La Habana 2010, las imágenes superpuestas de las estampillas junto a las fotos originales causaron gran asombro entre los delegados presentes y a pesar de la posible discusión entre si se trataba de un “plagio” o no, tal delito no solamente consiste en la copia de una obra y la adjudicación como propia sino en la apropiación de partes sustanciales. Aquí el diseñador cambió ropas y puso bigotes para no ser descubierto ¿Alguna otra duda?
En los años ’80 no fue tan extraño que los diseñadores utilizaran imágenes de las revistas deportivas que circulaban en Cuba. Hoy pueden auxiliar su musa creativa con imágenes de Google pero en aquel entonces publicaciones soviéticas como Sputnik, El Deporte en la URSS y hasta las obras de fotógrafos de Prensa Latina publicadas en la revista Bohemia servían como modelos a varios sellos. Lo que explicaré a continuación es solo a punta del iceberg, bajo el tapete hay muchísima basura pues el mismo método se aplicó para la impresión en Cuba de series de Nicaragua, Cambodia, Vietnam, Laos y países africanos ¡Los miamos plagios se repitieron impunemente varias veces! ¡Los diseñadores cobraron cuatro veces por el mismo engaño! Insólito.
Para 1988 circulaba mensualmente en Cuba la revista El deporte en la URSS y ese año coincidió con la celebración en ocho ciudades de la RFA, del 10 al 25 de junio, de la Eurocopa de fútbol. En la edición de mayo de 1988, número 302, páginas 16 a la 21, el periodista Serguéi Kruzhkov hizo un profundo análisis de los equipos en competencia y para ello utilizaron fotos de Serguei Kivrin e Igor Utkin pertenecientes al mundial México ’86 y a las eliminatorias europeas.
En 1989 Cuba emitió una serie de 5 sellos y una hojita bloc con motivo a la celebración del mundial Italia’90 y para ella ¡Se utilizaron todas las fotos de la revista anteriormente descripta! Par que no quede dudas incluso la foto de mayores dimensiones fue la utilizada en la hoja filatélica, calco fiel salvo por pequeños detalles.
El valor de 3 centavos corresponde a la foto de Marco van Basten, holandés Balón de Oro en 1988 y campeón europeo, cuando usaba un traje azul del equipo Ajax de Ámsterdam.
Para el de 5 centavos se usó al foto del irlandés Liam Brady, se le eliminó el cartel de su uniforme y le tiñeron de rojo las medias. Fueron los únicos a los que se les respetó en algo de acuerdo a la instantánea original aunque en los sellos luce demacrados y casi irreconocibles.
Estos jugadores participarían en la Euro 88 con sus selecciones nacionales
Pasemos a los más graves. En el de 10 centavos se transformó a Emilio Butragueño de rubio a moreno, el traje de España por uno similar al del Betis y al danés del segundo plano se le eliminaron algunos detalles de la camiseta
¡Se trataba de la foto del partido España-Dinamarca de 1986, donde Butragueño anotó 4 goles!
Hubiera sido una pieza de más valor de contar con los derechos de autor de los fotógrafos.
Con el de 1 centavo fue un crimen. Le pusieron un rictus en la boca a Gary Lineker, el goleador inglés de México’86, que parece un bigote, además colocaron un número 8 en lugar del escudo nacional, mangas y pantalón rojo para que vistiera cual jugador del campeonato cubano.
Cuando una ve la foto original se da cuenta de que se perdió una buena oportunidad de hacer una hermosa tarjeta máxima con el sexto goleador de todos los tiempos en las Copas del Mundo.
Me pregunto si a alguien se le ocurriría un sello donde la Mona Lisa llevara bigotes.
En el de 50 centavos trasformaron el color del pelo y de los uniformes de jugadores de la RFA y la URSS y entre la hoja filatélica y el sello de 30 centavos hubo compartimentación: eliminaron el árbitro en la hoja, lo mantuvieron en el de 30 centavos y allí con uno de los jugadores (Suiza) aplicaron el cambio de vestimenta, pelo, color de piel. En la hoja el jugador hincado de rodillas no lleva lycra bajo el pantalón (como en la foto) y en el de 30 centavos sí.
Ahora hagan otro repaso a las imágenes, observarán en algunas otros sellos que no son cubanos. Son de una serie de Togo, 1998, no hay pruebas pero es muy posible se diseñaran en Cuba, fue una de las series vendidas en nuestro país y disponible en la FFC. “Verde con punta…guanábana” pero esto es solo Epimeteo y su esposa Pandora levantando la famosa tapa de la caja… ¡Hay muchísimo más a partir de esta serie!
Otro dato, el fotógrafo Kivrin trabaja actualmente en un diario neoyorquino ¿Conocerá que en 1989 trasquilaron su obra en Cuba? Les debemos la segunda y tercera parte del thriller. |