
Lucía Sanz Araujo, directora de la revista Pionero.
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Pionero, medio siglo contigo
La revista de los adolescentes cubanos arriba a su medio
siglo de vida y entre las actividades para celebrar tan especial
cumpleaños, tuvo lugar el coloquio La historieta en la revista
Pionero: Una historia por contar.
PUBLICADO: 21/10/11
Por Adry Rodríguez
Ilustración: Saroal.
Fotos: Raimara García

Gladys Gómez, subdirectora artística de la revista Pionero |
El 25 de noviembre de 1961 vio la luz la revista Pionero, como órgano
oficial de la Organización casi homónima. Dirigida en su primera
etapa, hasta 1990, a los niños y adolescentes comprendidos en las
enseñanzas primaria y secundaria, reflejaba ya desde entonces, el
acontecer de la vida pioneril a lo largo y ancho del país.
Desde sus inicios, uno de los ejes fundamentales de la publicación fue
la historieta y personajes entrañables para el pueblo cubano como
Elpidio Valdés, Cecilín y Coti, Matías Pérez, Tito, Camila, Loly y
Joel, nacieron en la revista.
Con varios cambios de formato a través de su ya larga historia y una
segunda etapa que comenzó en 1999, donde se convirtió definitivamente
en la revista de los adolescentes cubanos, ha sido consecuente con la
formación de valores, orientación y recreación a través de secciones
fijas, trabajos periodísticos y un peso importante del elemento
gráfico.
Pionero fue precursor de la historieta cubana, pues este género a
medio camino entre lo artístico y lo periodístico, ha signado la
publicación desde su fundación. Las principales características que la
distinguen hoy son: los personajes actuales, con rasgos de
personalidad bien definidos, la estética atractiva, el dominio de las
técnicas digitales, el uso de temas sugeridos por los propios
adolescentes en sus cartas, el tratamiento de asuntos a veces
escabrosos de manejar por otros géneros periodísticos y el mensaje,
siempre orientado a la educación patriótica, cívica, cultural,
creadora e integral del adolescente cubano, señaló Gladys Gómez,
directora artística de la publicación.
Por ello, para homenajear a los historietistas de ayer y hoy, a los
consagrados y sus seguidores, tuvo lugar en la Casa Vitrina de
Valonia, el coloquio La historieta en la revista Pionero: Una historia
por contar.
En la cita, participaron destacados maestros como Roberto Alfonso,
quien se refirió a la historieta como transmisora de valores,
ideologías, así como a la vigencia del género, siempre atractivo a
todos los públicos.
Por su parte, Manolo Pérez, editor de la Editorial Pablo de la
Torriente y toda una autoridad en el tema, habló sobre la necesidad
por parte de las nuevas generaciones de encontrar un estilo propio y
la importancia del guionista en el proceso creativo. Entre las
cualidades que debe reunir este último, precisó: debe dominar el
cierre de las escenas de un cuadro a otro, para no afectar la progresión de la acción, es muy importante la dramaturgia y la función
de los diálogos, que sirven para ofrecer información en la historia y
para caracterizar al personaje a partir del empleo de una u otra
fraseología.
Los más jóvenes, nuestros ilustradores, Jesús Y Saroal, padres de
tiras tan gustadas como Escolares y Adolescentes.cu, también
intervinieron en el coloquio y lo hicieron para hablar de un tema tan
controvertido y polémico como el Manga.
Mientras Jesús se refirió a cómo llegó a él la influencia del estilo
japonés, a través de los dibujos animados, como una alternativa de
consumo diferente frente las propuestas tradicionales de los estudios
Disney, Saroal advirtió sobre la importancia de beber de pluralidad de
fuentes en el proceso de formación del artista, pero siempre
conservando en sus obras lo nacional como problemática y tema: mis
personajes viven en Cuba sin importar sus influencias estéticas del
Manga. Tratamos de demostrar que se puede hacer Manga sin que sea
exportado.
Ambos coincidieron en la falta de espacios formativos como talleres,
para la nueva generación de interesados por el tema de la historieta y
en la necesidad de preparar el relevo antes que se vaya perdiendo el
amor por la profesión.
La historieta, sin detrimento de otros medios, en todos los ámbitos
sigue teniendo un valor extraordinario. Pionero, siempre fiel al gusto
de sus jóvenes lectores, seguirá estimulando su publicación.
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