El pequeño mundo que amo
Tierno regalo de la Casa Editora Abril para sus más jóvenes lectores.
Por Adry Rodríguez
Con gran afluencia de público, fue presentado este jueves en La Pérgola del Pabellón Cuba, sede de la XX Feria Internacional del Libro, el poemario infantil El pequeño mundo que amo, del doctor y poeta Gilberto Ante Vidal.
Fungió como presentador en esta oportunidad Fernando Sosa, quien calificó al libro de: volumen sencillo, modesto pero integrador. Por su parte el autor señaló: el necesario rescate de la Naturaleza, de la flora y de la fauna que no siempre son tratados en su justa medida, es una necesidad. En este sentido, el poemario es un verdadero regalo para los lectores.
El pequeño mundo que amo es una tierna compilación de poesías concebida en primera instancia para los niños, pero que puede ser disfrutada incluso por los mayores, por las moralejas o enseñanzas que encierra.
En ocasiones jocosos o ingeniosos, pero siempre interesantes, sus versos tienen un hálito fresco, que apoyado por un hermoso trabajo de edición, ilustración y realización, convertirán sin dudas al volumen en uno de los preferidos del público chico.
El pretexto son los animales, protagonistas exclusivos, para según su autor: comprender la importancia de querer, cuidar y proteger el medio ambiente en que vivimos. Quisiera que en la medida que viajes por estas páginas puedas alcanzar sentimientos más nobles y ser cada día mejor.
Si al finalizar la lectura lo conseguiste, ¡enhorabuena! Por ahora, te dejamos con un adelanto de lo que podrás encontrar en las páginas de El pequeño mundo que amo.
Oveja sin lana
(p. 27)
Una oveja dispareja
Que de su lana alardeaba
Caminaba entre las otras
Y a ninguna saludaba.
Pero una tarde, la almohada
De brisa fresca llegó
Y ella suave de entregó
A los brazos de Morfeo.
Durmió y durmió placentera
Sin percatarse de nada
Y al despertar se vio entonces
Totalmente trasquilada.
¿Qué significa esto?
Preguntó muy enojada.
Es muy fácil de explicar:
¡Que te dejaron pelada!