Esperan por ti
PUBLICADO: 28/01/12
Por Adry Rodríguez Collazo
Fotos: Ismael Almeida
y tomadas de la multimedia
Museo virtual Memorial José Martí
La idea de construir un monumento al Apóstol surgió a principios del siglo XX y su emplazamiento está estrechamente vinculado con el proceso de crecimiento y urbanización de La Habana. El famoso urbanista y arquitecto francés Forestier, junto a un grupo de colaboradores cubanos, planteó que el centro geográfico de la nueva ciudad sería la Loma de los Catalanes, donde decidieron construir la Plaza Cívica José Martí.
Para decidir quién ganaría el derecho a erigir el monumento, se convocaron concursos panamericanos de ideas en 1937, 1939, 1940 y 1943, en este último se otorgaron premios, aunque no se construyó nada.
Cuando el 10 de marzo de 1952 Batista llega al poder mediante un golpe de Estado, para mejorar su imagen pública plantea la edificación del Centro Cívico entre las actividades en honor al centenario de Martí.
Hasta 1961 se extiende la construcción de la Plaza, como hoy la conocemos. Emplazado en una elevación de treinta metros sobre el nivel del mar, el conjunto monumentario está formado por una torre en forma de estrella de 109 metros de altura con un mirador en la cima, punto más alto de La Habana, que ofrece una vista panorámica de 50 kilómetros a la redonda.
Su base, también alusiva a la estrella, recoge en cada una de sus cinco puntas elementos determinados: la Sala 1 ofrece una visión de Martí hombre, en su entorno familiar y social, desde su nacimiento hasta 1891.
La Sala 2 muestra la labor del Héroe Nacional en la preparación de la Guerra Necesaria hasta 1895. Por su parte, la Sala 3 está dedicada a la construcción del monumento, los proyectos, así como a los actos realizados en la plaza desde el triunfo de la Revolución.
La cuarta punta es una sala de actos de pequeño formato, utilizada para disímiles fines, desde conciertos, talleres de teatro o actividades infantiles, combinando la función museológica de la instalación con usos sociales, en vínculo con la comunidad. Mientras, el quinto espacio es ocupado por una Sala de exposiciones transitorias, donde se ha divulgado lo mejor del patrimonio audiovisual cubano.
En su interior, el monumento tiene un mural de cerámica veneciana del artista cubano Enrique Caravia, donde están grabados 89 pensamientos extraídos de la obra del Apóstol y laminados en oro.
Delante de la torre se encuentra la escultura de dieciocho metros de altura rodeada por columnas luminarias que representan las seis provincias en que estaba dividido el país: Pinar del Río, La Habana, Matanzas, Las Villas, Camagüey y Oriente. La pieza, esculpida por Juan de Sicre, pesa aproximadamente 700 toneladas, está hecha con 60 bloques de mármol fundido y representa al héroe en posición sedente, como hombre de pensamiento, de ideas.
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