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El mejor regalo
Por
Marietta
Manso
Fotos: Ricardo
Primera tarde
Tarde
de fortaleza devenida gigantesca librería. Calurosa para
febrero. La
presentación de la revista
Pionero en la Feria del Libro
de La Habana está al comenzar, pero de pronto todo
se interrumpe. Llegan las madres. Son mujeres sencillas, y
a veces parece que les da pena llamar tanto la atención.
Siempre que las veo, pienso en la fortuna increíble de
este pueblo, cuyos valientes salen de lo más hondo y casi
sin darse cuenta, comienzan a escribir la historia.
Magaly, Irma, Mirta,
Carmen, cuatro nombres que por obra y gracia del amor
encierran cinco hombres: Fernando, René, Tony, Gerardo...
y Ramón, porque de algún modo ellas han suplido la
ausencia física de la madre del héroe.
Niños y niñas se les
acercan. Las mujeres les acarician las cabezas, y pienso
si estarán recordando a sus hijos....
Segunda tarde
Conversan entre ellos. Ha
concluido la actividad con los adultos, y esperan la
merienda. Miro por la ventana y creo ver los rostros
orgullosos de sus madres, y de pronto el recuerdo de otras
mujeres viene a mi memoria.
¿Y si les pregunto?...
No, ahora no van a contestarme.... Pero, a lo mejor... Sí,
lo haré...
Voy hasta ellos y a media
voz les digo lo que quiero. De pronto, me veo envuelta en
un mar de blanco y amarillo y una veintena de manos se
alzan mientras urgen mi atención con un respetuoso
Profe, yo, en tanto mi pluma vuela para atrapar sus
palabras.
¿Qué les dirías a las
madres de
los
Héroes este segundo domingo de mayo?

Sigan con fe, que
nosotros vamos a luchar.
(Yohannis Ramos Pérez)

Tengan mucha
fe y esperanza.
(Yoel Cala Mató)

Tanto el Comandante en
Jefe como los pioneros, las apoyamos. Aunque estén lejos,
sus hijos y nosotros siempre pensamos en ustedes.
(Lianett Valcárcel López)

Confíen en el pueblo de Cuba, que luchamos
para que vuelvan.
(Dianit
García Pérez)
Tarde de mayo
Tardes de Cuba. Tardes de
ternura y solidaridad. De hijos que no se lloran porque
están en el corazón; de madres como palmas, firmes y
serenas.
Tarde de mayo, con hijos
multiplicados, cuando todo el amor llega hasta ellas como
el mejor regalo.
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