Viernes, 22 de Junio de 2018 - 6:49 pm

¿Tocororos en las orejas?

Total de votos: 44
Vota por este contenido.
Publicado: 
Lunes, 4 Enero 2016
Por: 
Lucía Sanz Araujo
Lucía Sanz Araujo

Tocororos, ranitas, flores -entre ellas el tomatillo de La Habana y varias especies de orquídeas-, y muchos más ejemplares de la rica flora y fauna cubanas cobran una nueva vida gracias al talento de la joven Gunnary León Finalé.
Esas especies, en su mayoría endémicas de nuestro archipiélago, son los protagonistas de unos originales aretes que sorprenden a cuantos lo ven.
Más dejemos que su autora, por más señas Máster en Biología, así como miembro de la Sociedad Cubana de Botánica y de la Iniciativa Planta! Para la conservación de la naturaleza, nos cuente qué la motivó a incursionar en el universo del arte.
“Siempre me gustaron los trabajos manuales: los tejidos, las naturalezas muertas… por eso, un buen día me animé y decidí hacer aretes. ¿Por qué los escogí? pues porque brindan mucha expresividad al rostro, pueden decir, sin palabras, cómo es quien los lleva puestos”.
“Empleo la técnica de la pasta francesa, también llamada cerámica o porcelana fría. Sus ingredientes esenciales son la maicena, pegamento blanco con acrílico. Hace poco más de un año encontré la receta en internet y puse manos a la obra. Esa no requiere ser horneada pues se seca a temperatura ambiente; puede colorearse con acrílicos, temperas, óleos para lograr los diferentes efectos. Las piezas pueden confeccionarse a manos con el auxilio de paletas o pinzas”.
Varias singularidades signan la obra de esta bióloga-artista: la representación de elementos de la naturaleza, en su mayoría nacionales; el hecho de tratarse de piezas únicas, y su originalidad.
Cuando le preguntamos a esta amante del medio ambiente y su preservación cuál es su pieza preferida no titubea: “Los tocororos pues son nuestra ave nacional, y en sus plumas están presentes los colores de la enseña patria”. 
Tan antiguos como la humanidad
Los aretes han adornado al hombre desde tiempos inmemoriales, de ello dan fe los hallados en tumbas de la Edad de Bronce, los relieves de personajes asirios y los labrados en oro con incrustaciones de perlas y piedras preciosasde las antiguas Grecia y Roma.Se conoce que los niños de Atenas y de Roma usaban pendientes pero sólo en una oreja.
En algunas culturas se utilizan como amuleto para impedir que “los malos espíritus” se introduzcan en el cuerpo a través de los oídos.
Hoy, los aretes se colocan en diversas partes del cuerpo: en varios lugares de las orejas, en el ombligo, en las cejas, en la nariz, en la lengua, en el labio, etc. Esta técnica es la denominada piercing.

 

Image CAPTCHA
Introduce los caracteres de la imagen

Historietas

Estadísticas

  • Visitantes: 35059
  • Usuarios Registrados: 2796
  • Último Usuario Registrado: Daniela S.M