Martes, 13 de Noviembre de 2018 - 2:09 am

Hacer realidad la magia del arte

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Publicado: 
Lunes, 16 Marzo 2015
Por: 
Antonio López Sánchez
Antonio López Sánchez
Imágenes: 
Antonio López Sánchez
Alumna de violín del Centro Experimental de las Artes Visuales José Antonio Díaz Peláez

La capacidad de expresarse por medio del arte, sea pintar un lienzo, ejecutar una danza o componer música, es un inapreciable don de pocos elegidos. Pero tornar en realidad esa magia, educar esos dones, casi divinos, requiere de humanos caminos. Precisa de mucho sacrificio individual, por un lado, y de muy complejas estructuras, por el otro. Demos entonces un breve recorrido a través de algunas sendas de la enseñanza artística actual.

En el capitalino Centro Experimental de las Artes Visuales José Antonio Díaz Peláez, me recibe su director Arístides Ahmed Gutiérrez Ferrara. En esta escuela, según me describe Ahmed, se imparten diversas ramas de las artes plásticas. Dos tipos de talleres llenan sus planes. Uno básico, de un año de duración, y que enseña las especialidades de pintura, escultura dibujo, historia del arte y diseño, en dos semestres. El resto se articula en otras frecuencias, generalmente organizados como de expresión creadora, o sea, que abarquen cualquier especialidad.

El escollo mayor para el mejor funcionamiento de esta institución está en los recursos. No obstante, a pesar de las privaciones, ese maestro que lleva dentro su director jamás ha pensado en la posibilidad de cerrar la escuela. A modo de anécdota, me cuenta que en los años más crudos del período especial, pensaban usar el final de las bobinas con que se hacen los periódicos, como papel y no más que un lápiz para impartir Dibujo, la base de todas las artes plásticas. La ayuda de los padres, de figuras de nuestras artes como Alicia Leal, Juan Moreira, Hilda Vidal, Lesbia Vent–Dumois, entre otros, más las donaciones de algunos artistas foráneos, van sorteando el vendaval de
las carencias. Pero es obvio que con más recursos, sus frutos, ya buenos, podrían ser mucho mejores.

La escuela tiene 40 años de experiencia. Tenemos profesores fundadores y otros que incluso fueron alumnos de aquí. Todos tienen una relación directa, sentimental y profesional con este sitio. Eso reporta cariño, pertenencia. Y en todos los casos son artistas con obras, o reconocidas o por reconocer, y que les gusta enseñar. Imagina lo que haríamos con más…

Igualmente, la formación de bailarines en Cuba es reconocida a nivel mundial. No pocos de los artistas educados en la isla, encabezan los elencos en muchas compañías de notoriedad mundial. Sin embargo, hay una inversión enorme de recursos detrás de cada uno de esos éxitos.

Ramona de Saá, un nombre indisolublemente unido a la danza cubana, dirige la Escuela Nacional de Ballet y nos ofrece una amplia información sobre las necesidades que requiere esta educación. Vale decir que este centro imparte los niveles Elemental y Medio y que tiene su cantera en la enseñanza de todo el país. Y aunque no dejan de trabajar, de formar alumnos de altísimo nivel, no tienen satisfechos todos sus requerimientos.

Un aula ideal de ballet necesita una pared hecha de espejos, necesita de barras, necesita un tablado especial en el piso, con una separación para amortiguar los saltos, y una cubierta de linóleo. Hace falta un piano, un equipo de sonido para amplificar, o para reproducir, y que se escuche bien. El déficit de esos recursos, es uno de los padecimientos que tenemos. Por ejemplo, ahora mismo es difícil encontrar los pianistas acompañantes necesarios para cubrir todas las clases, porque los sueldos son bajos. Suma que cada estudiante lleva un leotard, lleva mallas, o un maillot en el caso de los muchachos, un pulóver blanco y las zapatillas. Más el hospedaje de los que son de provincia… Todo eso cuesta, y cuesta mucho.

Me comenta De Saá que incluso la escuela contaba con un salón de fisioterapia, agregado imprescindible, dada la actividad física que implica el ballet. Hoy requiere de la sustitución y modernización de su equipamiento.

Debemos lograr el financiamiento para proyectar más a la escuela y planificar con tiempo los renglones que necesitamos en cada curso. Hay que fortalecer los claustros de las escuelas provinciales. Ahí los maestros, los mismos que formamos aquí, van a sus provincias y dejan la enseñanza para irse a bailar a centros turísticos, pues los salarios son muy bajos. A favor, tenemos el sentido de pertenencia y el alto nivel que tienen nuestros maestros. Y lo principal, seguir sosteniendo nuestros éxitos, en el ámbito nacional e internacional. Eso es algo que a pesar de todas las dificultades, vamos a mantener.
 

Alumnos de Ballet del Centro Experimental de las Artes Visuales José Antonio Díaz Peláez
Alumnos de Ballet del Centro Experimental de las Artes Visuales José Antonio Díaz Peláez
Alumna de Saxofón del Centro Experimental de las Artes Visuales José Antonio Díaz Peláez.
Alumna de Saxofón del Centro Experimental de las Artes Visuales José Antonio Díaz Peláez.

Comentarios

les pido que realicen un estudio, encuesta o un foro debate el porque los niños de círculos, de primaria y hasta de secundaria no les gusta otra música que el regueton. porque se escucha tan poco la música infantil en las escuelas y demás centros como campismos, casas de cultura y demás instituciones que todos conocemos. porque la mayoría de las veces es regueton y siempre con palabras groseras y chabacanas que no tienen que ver con la historia de la música cubana de años de tradición, querida en el mundo entero, y nuestros jovenes no la escuchan, no es imponer sino intercambiar gustos y preferencias para todos. Gracias.
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