Domingo, 17 de Febrero de 2019 - 8:58 am

Mi primer amor

Total de votos: 3
Vota por este contenido.
Publicado: 
Viernes, 8 Febrero 2019
Por: 
Paquita Armas Fonseca
Imágenes: 
Cortesía de la autora
La autora a los 13 años. Foto: Cortesía de la autora.

A los 13 y 14 años yo era una niñita flaca, bajita, inmersa en un grupo de estudiantes de la Secundaria Básica José Martí, de Holguín, quizás un poquito mayores, de todas formas más desarrollados físicamente.

Pero yo no pasaba inadvertida para alumnos ni profesores. En aquella escuela, suerte de vocacional, con estudiantes y claustro escogidos entre los mejores, yo era la alumna de 100.  En octavo grado saqué 13 asignaturas con 100 puntos y una con 98.

Era monitora de Física y participaba en los concursos por Historia. Y con esa asignatura descubrí mi primer amor. Mi PROFESOR (las mayúsculas no son por gusto) Raimundo Sosa, fue el hombre que despertó en mi una taquicardia descontrolada, frío en el estómago y que me embelesara con cada una de sus frases.

Él lo supo y lejos de coartar estimuló aquel sentimiento tan inocente como especial. Llegaba y me tiraba sus llaves, permitía que me luciera en respuestas a preguntas difíciles, y cuando iba a merendar me colocaba el brazo por los hombros, con todo respeto. Era el momento más feliz para mí. Ese mismo gesto lo tenía cuando íbamos en algún desfile. Creo que si la emoción, el orgullo, se hubieran podido medir, mi sentir en aquellos minutos hubiera roto cualquier aparato registrador. Entonces yo no sabía que atravesaba por algo bastante común: la alumna enamorada del profesor.

Algunos especialistas aconsejan que los maestros en esta situación hablen con los padres. Yo creo que la actuación de Raimundo fue la correcta. Él fue, sin serlo, mi primer amor. Unos años después cuando mediante volibol, esgrima, gimnasia y otros deportes, dejé de ser “raquítica”, como decía Mima, me encontré con mi profesor en el parque Calixto García de Holguín. Yo no era el cisne del cuento del Patito feo, pero no se por que me había convertido en una muchacha que conquistaba al hombre que me gustaba. Raimundo me dijo “si me miraras como cuando estabas en la secundaria”. Yo palmeándole en la barriga le susurré “tienes mucha” y solté la risa.

Después en más de una oportunidad conversé con él  sobre aquel enamoramiento. Más de un sicólogo me ha dicho que mi profesor de Historia es una de las dos causas por las que yo nunca hablo mal de un hombre con él que pueda haber tenido una relación. La otra razón es mi padre, un guajiro que me dio toda la ternura del mundo, y se ganó mi confianza total con actos tan sencillos como decirme no fumes escondida o entregarme las llaves de mi casa a los 17 años. A Papi le conté cómo fue mi primera relación sexual, él se tomo un trago conmigo cuando yo estaba triste y me acariciaba el pelo si la melancolía se posaba sobre mí.

Vuelvo a mi historia: en enero participé en la Semana de la Cultura holguinera, invitada por la Casa Iberoamericana. En uno de los encuentros que participé se me acercó una mujer que me dijo “Mi tío habla mucho de Usted”. La miré y pregunté “¿Quién es?”,  cuando me dijo “Raimundo Sosa”, solté la risa y la exclamación de siempre “¡mi primer amor!.”.

Ella abrió los ojos un poco sorprendida y le conté. Entonces me dijo que vivía en Santiago de Cuba y me dio su teléfono.  Hace unos días lo llamé: Socarronamente y con el mismo dejo de unos cuantos años atrás, Raimundo, con 84 años, me comentó “ya me anunciaron tu llamada”. Le dije que iré que al festival Felix B Caignet y pasaré a verlo, y le pregunté si podía contar  esta historia con su nombre. Como cuando me daba clases, su respuesta fue, categórica “¡Sí!”.

Con estas líneas quiero felicitar a todos los que aman, en estos días cercanos al 14 de febrero, Día del amor y la amistad.
Ya termino: mi respetado Albert Einstein razonó  “¿Cómo pretendes explicar en términos de química y física un fenómeno biológico tan importante como el primer amor?”, mientras el increíble  Goethe  afirmó “Creo que en el mundo de los hombres no hay nada necesario, excepto el amor”. Y tú, que me lees, ¿quieres contar sobre tu primer amor, ese que  nunca se olvida?...  
 

La autora a los 18 años. Foto: Cortesía de la autora.
Image CAPTCHA
Introduce los caracteres de la imagen

Historietas

Estadísticas

  • Visitantes: 750201
  • Usuarios Registrados: 2797
  • Último Usuario Registrado: otane