Lunes, 24 de Septiembre de 2018 - 11:08 pm

Tú puedes decir No

Total de votos: 16
Vota por este contenido.
Publicado: 
Martes, 28 Abril 2015
Por: 
Katina Herrera Ponce
Katina Herrera Ponce
Imágenes: 
Saroal
Ilustración: Saroal.

El otro día, en la guagua en que viajaba, me sorprendió mucho una discusión poco inusual entre dos jóvenes de ambos sexos:

— No me toques más, déjame tranquila, que no te lo tenga que volver a decir.

— Oyeeeee, ¿y de cuándo acá te molesta tanto?

— No te importa, no me lo hagas más.

Al oírlos me pregunté: ¿será consciente esta muchacha de que es víctima de violencia sexual?

Para conocer más sobre estas y otras inquietudes acerca del tema estuvimos dialogando con la doctora Aurora García Morey, quien es doctora en Ciencias Psicológicas y profesora titular de la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana.

“El irrespeto hacia las barreras físicas —tocarse, besarse— es una intromisión hacia el cuerpo y siempre es molesto, aún más cuando no lo deseamos. Más allá de que los adolescentes tengan el desenfado de hacerlo, sobre todo con el grupo de amigos, no debe ser, pues puede convertirse en violencia en tanto la otra persona no lo quiera. Por no tocar no se reprimen los afectos. Puede haber afecto en una mirada, un gesto y no, necesariamente, hay que manosear a la persona”.

¿Y en la forma de vestir?

“La violencia en la forma de vestir o de desvestir es tan estridente que se pueden dañar los parámetros morales del grupo. Si se muestran los genitales sin que el otro los quiera ver es un delito. En este grupo están aquellos que usan el pantalón colgando de la pelvis, sayas a puntas de nalgas, etc. No se debe ir enseñando cosas que inhiban a los demás o que puedan provocar una sobreexcitación. Ojo, hay que tener mucho cuidado porque puede llegar a ser ofensivo. Hay ropa para todo: para la playa, las clases, las discotecas, la relación íntima”.

Y, ¿en lo que se dice?

“En estas edades la manera de hablar también puede ser una forma de violencia sexual. Hoy día hasta en los piropos se manifiestan conductas de este tipo, pues se han naturalizado y se hacen imperceptibles, pero hay un límite y es importante conocerlo. Cuando no se es consciente y no se disfruta el placer del daño al otro, se ejerce como broma, lo que no quiere decir que no sea perjudicial, sí lo es, pero no tiene el grado de perversión de afectar al otro. Muy diferente es quien lo hace porque siente placer al dañar. Ejemplo de ello es lo que en la actualidad se conoce como bulin, que no es otra cosa que el trajín, la burla. Se ve mucho hacia estudiantes que no son aceptados por sus cualidades naturales. Si no tienes habilidades para el deporte, si eres feo o poco atractivo, si usas espejuelos, no te vistes a la moda, en fin, no tienes enganche, eres objeto de bulin. Es importante saber que cuando se ejerce, se puede llegar hasta golpear o tener acciones violentas, de abuso y de violación.

¿Cómo combatirla?

“Para no ser víctima de violencia sexual, en estas edades, es importante conocer mucho desde la infancia acerca de la protección del cuerpo, aprendiendo que somos dueños de él. Nadie tiene derecho a tocarlo al menos que se autorice, nadie tiene derecho a exigirnos ver lo que no queremos, nadie tiene derecho a violar nuestra inocencia. Para ello, deben recibir información y educación sexual, que no se basa solamente en que se tiene un cuerpo y se usa indiscriminadamente, pues los seres humanos nos diferenciamos de los animales en que podemos tener un enriquecimiento de la sexualidad a través de un vínculo amoroso, afectivo, además del sexo por el sexo”.
¿Algún consejo?

“Sí. Que tengan confianza para preguntar, para documentarse con sus padres o algún especialista si tienen alguna duda. La mejor manera de prevenirla y combatirla es la comunicación, pero sin miedos, sin evasivas, enfrentando siempre la verdad”.

Comentarios

Creo que tienes razón.
Image CAPTCHA
Introduce los caracteres de la imagen

Historietas

Estadísticas

  • Visitantes: 345240
  • Usuarios Registrados: 2796
  • Último Usuario Registrado: Daniela S.M