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Balbuceos
anunciadores
Pedro Norat Soto
Fotos: Ismael Almeida
El
inicio del curso escolar es un suceso suscita muchas
reflexiones, por cuanto se sabe que en las aulas se
encuentra el futuro de la Patria.
Cada
enseñanza tiene sus retos y particularidades.
Precisados a detenernos en un tema en
particular, escogemos los avatares de la enseñanza
secundaria, por constituir el puente de tránsito del
nivel primario al de profundización, que se desarrolla,
como sabemos, en el bachillerato.
En este sentido, importa recordar como a
muchos le pareció un sueño el proyecto de introducir la
doble sesión en este nivel de enseñanza, para un mejor
aprovechamiento del tiempo por parte de los educandos,
así como la puesta en práctica de proyectos que
implicaban una transformación raigal en pensamiento y
metodologías.
La nueva revolución en la educación
secundaria, incluyó la matricula de 15 alumnos por
profesor, la impartición de teleclases, y un maestro
debidamente preparado para asumir la responsabilidad de
llevar adelante los novedosos programas. Y capaz de
impartir todas las asignaturas del currículum
académico.
Aquellos sueños se fueron concretando, al
tiempo que se sumaban nuevos planes, en aquellos tiempos
apenas esbozados.
Escuelas remozadas, aulas listas,
profesores dignos y capaces, alumnos conscientes de su
deber constituye el ambiente que se respira en Cuba por
estos días, cuando el curso escolar es apenas un recién
nacido que balbucea sus primeros sonidos.
Estos sonidos iniciales ya son
anunciadores de lo que será el presente curso escolar,
donde debe consolidarse el trabajo de los profesores
generales integrales y lograr índices superiores de
asimilación del conocimiento.
Se captan en los balbuceos del nuevo
período lectivo el vibrar de la Revolución Educacional,
que apunta hacia un mayor desarrollo cultural, y a la
expansión de otros sueños a los cuales tenemos derecho,
por la constancia y valor con que defendimos nuestros
primeros sueños.
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